Columna del 10º Concierto: La música sinfónica al servicio del cine

Columna del 10º Concierto: La música sinfónica al servicio del cine

Desde que se inventó el cine, en 1895, ha habido una estrecha relación entre esta expresión artística y la música de tradición escrita (mal llamada “docta” o “clásica”).

La creación musical al servicio de la narrativa que ofrece la pantalla ha sido fundamental para generar atmósferas, enfatizar emociones, o simplemente otorgar una nueva dimensión al drama, la acción, la comedia o lo meramente visual, como un paisaje.

Al ver una película, “sentimos” la música. Allí está fundida con los diálogos, los sonidos, las imágenes. Pero igualmente puede ser muy reconocible y quedar en nuestra memoria, asociándola después con tal obra audiovisual.

Por otra parte, el lenguaje sinfónico ha sido el que ha predominado en la historia de la cinematografía. Eso viene del primer período dorado de Hollywood, en que compositores formados en la tradición europea, se refugiaron en Estados Unidos, y aportaron con su arte al desarrollo del cine.

Nos referimos a Erich Wolgang Korngold, Max Steiner y Dmitri Tiomkin, y varios más, que impusieron un estilo no lejano al de los grandes maestros como Wagner, Tchaikovsky o Brahms.

En tiempos recientes, uno de los compositores más demandados es el alemán Hans Zimmer (nacido en Frankfurt en 1957). Y la razón es que entiende muy bien las necesidades de los directores de cine, y logran concebir partituras que se adaptan con precisión a las escenas de acción, o románticas, o lo que sea, de las películas que le ha tocado musicalizar.

Y además su trabajo se ha enfocado en cine familiar, de cintas masivas, por lo que su música se ha vuelto muy popular.

La Sinfónica de Antofagasta recoge esta popularidad, y Zimmer se transforma en la figura de su concierto de fin de temporada. Bajo la batuta de Christian Baeza se interpretarán los extractos más conocidos de la música de películas de este aplaudido compositor.

Escuchar la música de cine de manera pura, sin diálogos ni otros sonidos, nos lleva a otra forma de disfrutarla, donde podemos fijarnos en detalles, en el material musical mismo, con sus armonías y temas melódicos. Un ejemplo de que la música sinfónica sigue más viva que nunca. ¡Disfruten!

Álvaro Gallegos – Premio a la Música Nacional Presidente de la República con mención en Producción Fonográfica