Conozca lo que interpretará la Sinfónica esta noche

Conozca lo que interpretará la Sinfónica esta noche

Conozca lo que la Orquesta Sinfónica de Antofagasta interpretará este viernes a las 20:30 horas en el Teatro Municipal de la Corporación Cultural de Antofagasta.

Ludwig van Beethoven (1770-1827)

Obertura Leonora No.2 Op.72
Varios años le tomó a Beethoven dar forma a su única ópera, titulada “Fidelio”. Fruto de esta gestación problemática, es el hecho que no podía el compositor dar con lo que él consideraba la obertura ideal para la obra. Finalmente dio con la definitiva, conocida hoy simplemente como Obertura de “Fidelio”. Pero antes probó con otras tres, hoy consideradas piezas individuales e independientes, y cada una conocida como oberturas “Leonora”, numeradas del 1 al 3.

El nombre se debe a la protagonista de la obra, una mujer que busca recuperar a su esposo, encerrado como prisionero político. Para eso se disfraza de hombre, bajo el nombre de Fidelio, y entra a trabajar a la cárcel donde su amado está detenido. La arista más dramática del lenguaje de Beethoven está presente en esta emocionante pieza que sirve de apertura a este homenaje al genio alemán.

Concierto para Violín, Piano y Cello Op. 56 “Triple Concierto”
Esta obra ocupa tres solitas, por eso el apodo de Triple Concierto. Como ninguna otra composición en la historia, fusiona a la perfección los mundos de la música sinfónica y la música de cámara. Para entender mejor este punto vale remontarse a los tríos para violín, piano y cello del compositor. Aquí dio el siguiente paso, acompañar al conjunto de cámara por una orquesta.
La obra requiere que los tres instrumentistas funcionen como una unidad, a la vez que cada uno tenga su momento de lucimiento. Y a eso sumemos su complicidad con la orquesta. Estando todo en su lugar, el Triple Concierto es pura delicia, y uno de las más luminosas partituras de Beethoven, desde el vasto primer movimiento, el maravillo Largo central, y el deslumbrante Finale de cierre.

Sinfonía No.4 Op.60
La cuarta de las nueve sinfonías de Beethoven tuvo la “mala suerte” de ubicarse entre la 3ª y la 5ª, dos obras cumbres del repertorio orquestal. Y no es que el Op.60 sea inferior. Es solo que está desprovista de asociaciones extra-musicales y no contiene la carga revolucionara de las otras dos, en el sentido de anunciar nuevos rumbos para el desarrollo de la música. No, la cuarta es más conservadora, pero llena de riqueza, y donde se contraponen dos caracteres bien definidos. Por una parte es jubilosa, y en ciertos momentos también introspectiva.

La lenta introducción es tal vez uno de los pasajes más misteriosos de toda la obra de Beethoven y presagia pasajes similares en el segundo movimiento. Pero en otras partes del primer movimiento, y en el tema principal del Scherzo, Beethoven despliega de forma juguetona su afición a frustrar las expectativas rítmicas del oyente. Y el turbulento Finale resultan divertido para el que escucha, como difícil para quienes interpretan. El carácter de esta sinfonía es muy polivalente, esto la hace fascinante y quizás también por eso es un poco menos conocida.